El blog de Lauri

Mi mundo, mis cosas, mis películas, mis pensamientos…

No tengas miedo mayo 4, 2011

“No tengas miedo” es una historia de destrozos y de espejos rotos. Es una historia de gritos y silencios. “No tengas miedo” es una película que da sentido a lo que unos se atreven a llamar cine. Víctima o simple espectador, imposible salir de ello indemne. Es una historia de supervivencia y superación . Una mezcla de amor y odio, de placer y dolor. Sensible y aterrador: 24 horas después, todavía me cuesta retener las lágrimas. Retener las lágrimas, retener el soplo para por fín explotar y dejarlo salir.

Silvia es una niña, una adolescente, una mujer. Una persona incapaz de sostener la mirada asumiendo como único amigo la soledad y el dolor. Es una mujer sin pasado, una niña hundido en un futuro borroso. El mundo es un ladrón que le ha arrebatado sus mejores años, su dulzura, su inocencia. Nadie supo protegerla, nadie quiso escucharla. Sus ojos, sus dibujos, su cuerpo entero gritó sin que nadie fuese a socorrerla.

“No tengas miedo” es una película justa, sincera y verdadera. Silencio y calma.  Es una joya que habla de rechazo y amor. Es un llamamiento a la esperanza. La cámara habla, esconde y enseña.  Caminos y música.  Juegos de ternura… “No tengas miedo” son interrogaciones, exclamaciones que acaban en 3 puntos suspensivos.

Montxo Armendariz demuestra talento y sobriedad en esta maravillosa cinta española. Su elección en el reparto es brillante. No hay palabras para describir el trabajo de Michelle Jenner (Los hombres de Paco), ya por fín sacada de su eterno papel de “rubia guapa”. Esta vez sí es guapa y deslumbrante. Lluís Homar convence (aunque siga pensando que Lluís Homar es un excellente actor de teatro, y no de cine) apoyado por Belén Rueda cuyo papel no da para mucho.

Las últimas ofertas cinematográficas son ricas en cantidad, triste en cuanto a calidad. Sin embargo, hay días en que sale la luz, en que la propuesta es diferente y nos hace olvidar todo lo demás. Y hoy, quiero agradecer a todos los que participaron de una manera u otra a este rayo que iluminó mi ventana y consiguió hacer derramar una lágrima bien merecida. Para todas las personas destrozadas y las que no, para las que quieren construir y levantarse después de una gran caída…. “No tengas miedo” es tu película, haz con ella lo que te parezca…

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Caperucita roja… cuidado con el lobo abril 20, 2011

Hay varias cosas que juré no hacer en toda mi vida: ver Twilight, leerme algun libro de Federico Moccia y escuchar un disco de Justin Bieber. Con el paso del tiempo, entendi que había cosas que debíamos hacer para poder criticar, por mucho que eso nos cueste.

Una tarde en la que me aburría mucho, me atreví a poner la película de Twilight con pocas esperanzas de quedarme despierta. Todas mis expectativas se cumplieron, una vez por lo menos se habrían cumplido. Una chica, dos chicos, un triángulo amoroso. Un vampiro, un hombre-lobo y lucha por un amor imposible. No falla, eso sí que vende.

La nueva película de Catherine Hardwicke sigue la misma linea. ¿Por qué preocuparse por inovar? Cojamos un cuento de toda la vida, añadamos los ingredientes melodramáticos que enloquece a todas las quinceañeras (y por lo visto las veinteañeras no escapan tampoco de los garras del lobo) y ganemos dinero (pero mucho mucho dinero).

Una rubia con ojos azules (para que los hombres fantaseen), un hombre lobo muy guapo (para que las mujeres fantaseen) y un chico muy simpático (porque siempre tiene que haber uno que sea simpático). De hecho, qué raro que no sea pelirrojo… Ése es el que se quedará fuera, obviamente.

El cuento de Caperucita Roja da para hablar. Muchas lecturas son posibles muy lejos del cuento de Charles Perrault. Sin embargo, la versión de Catherine Hardwicke tampoco es original, ya hemos leído y visto todo lo que propone esa nueva película.Caperucita roja es una de esas pelis por las cuales no hay que pagar, ya se conoce el final antes de empezar.

La película, por mucho que se parezca a Twilight no lleva todos los defectos de esta primera. La fotografía es de calidad y hay que aplaudir la banda sonora, muy adecuada al ambiente medieval e inquietante de la película. A pesar de estos detalles, los puntos negativos ganan sobre lo anterior. Previsible, mediocre y muy repetitivo, Catherine Hardwicke conoce los gustos de sus niños, y por supuesto, conseguirá complacerles con esta película. Enhorabuena. Yo me quedo con Perrault 😉

 

Secuestrados… marzo 12, 2011

Soy como la mayoría de las personas. En mis noches de insomnio y soledad, los ruidos me impiden cerrar los ojos. La idea de que alguien entre y  pise el suelo de mi intimidad está presente. Después de algunas horas, el cansancio se apodera enteramente de mi cuerpo y el sueño es el único remedio, el único alivio.

Secuestrados es la nueva película de Miguel Ángel Vivas, protagonizada por Fernando Cayo, Manuela Vellés y Ana Wagener. 12 planos secuencias, 12 planos de carga emocional, 12 planos con una tensión infernal. Ritmo y estilo propio. Trabajo duro es lo que caracteriza la cinta.

Manuela Vellés desvela un abanico impresionante de sentimientos, de sensaciones. Cada paso que ella da en el cine español mejora el camino hacía el trabajo de calidad. Muchas veces, me pregunto lo destructivo que debe ser encarnar a personajes con tanto drama psicológico. Después de esta experiencia, ¿uno saldrá lastimado o intacto? No hay actos heróicos porque en la vida real tampoco los hay. Dejemos de imaginar lo que haríamos en tales situaciones. No lo sabrás hasta que lo experimentes. No hay actos heroícos. Sólo temores.

 

127 horas febrero 10, 2011

127. Esas son las horas que estuvo Aaron Ralston atrapado en una cueva. 127 horas de solitud. 127 horas de sufrimiento. 127 horas de obra maestra.

“127 horas”, junto con “Enterrado”, son dos películas capaces de una revolución cinematográfica. Acción y un personaje que no se mueve. Recursos revisitados. Proposición original,  increíble.

Un reloj, una cantimplora y una cámara: esos son los compañeros de Aaron, un hombre atrapado por una piedra en medio de un cañón en Utah. Solo, solo consigo mismo, la fatalidad y el determinismo.Una situación extrema que nos lleva hacia la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto estaríamos dispuestos a llegar para salvar la vida? Ojalá no tengamos que experimentarlo. Mientras tanto, la pregunta queda en el aire y nosotros quedamos con el soplo corto.

Prisionero de una piedra, Aaron se encuentra frente a sí mismo, frente a su historia, frente a su destino. Diálogos entre él y un presentador de televisión: monólogos individuales y personales para mostrar las facetas de un personaje confrontado durante 127 horas a una muerte imminente.

Introducción que tiende hacía el videoclip. Mezcla de géneros de gran talento. Universo seco en el que el agua es escasa. Despedidas tempranas. Alucinaciones desbordantes, a veces sobran y rellenan la película. James Franco, sin embargo, demuestra su brillantez en el mejor papel de toda su carrera. Un trabajo fino, preciso y doloroso entrenan al espectador hacía una tensión abrumadora. 127 horas de terror. 127 horas de agonía.

En esos últimos momentos de lucha interminable es cuando por fín uno se da cuenta de lo que no ha apreciado suficientemente. Un poco religioso, bastante fácil y muy americano. El carpe diem siempre es un lema que funciona perfectamente.

La banda sonora compuesta por A. R. Rahman se acopla perfectamente con la propuesta visual. El ritmo viene del montaje: recuerdos a Transpotting y Slumdog Millonaire, los trabajos anteriores de Danny Boyle. El director conoce los ingredientes perfectos para llegar a un plato que combinaría harmoniosamente nuestros cinco sentidos. Su caracter menos comercial debería ser la fuente de próximos éxitos.

 

Primos febrero 1, 2011

“Es una pena que no se premien películas de comedía en España”, dijo Antonio Resines en la rueda de prensa de la Daga de Rasputín. “Primos” podría romper esa maldición justificada.  “Primos” es lo que yo llamaría la antitesis de la Daga de Rasputín, que sí cumple con sus objetivos y nos hace reir, con mucha más fineza que la pandilla protagonista de la nueva película de Jesús Bonilla.

26 de enero. Estudios de la Warner. Una sala que llenamos los miembros de la Topera, yo y tres personas más. Proyección privada con un gran desafío: conseguir arrancarme unas risas.

“Primos” es la creación del brillante Daniel Sánchez Arévalo, el director de Gordos y de azuloscurocasinegro. Un hombre muy bien rodeado por Quim Gutierrez, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre y otros cuantos más. Un viaje de retorno a la adolescencia, entre comillas. Una época en la que las decisiones son escasas. Todo parece simple, sencillo y sin embargo, nos lleva hacia una reflexión sobre el amor, sobre como nos enfrentamos a ello y sobre nosotros mismos. Dramático y divertido. Sencillo pero complicado. Nunca fue tan bonito hablar de un sobao…

Cada personaje nos presenta su visión del amor porque al fin y al cabo, cada uno ama a su manera. Un padre, una hija, una novia o un primo, esta película está llena de ternura y muestras de amor hacía el otro. Toda esta comedia dramática está arropada por un hilo de gracia; a veces fino, otras veces no tanto, pero debo confesar que me he reído mucho. Esta película tal vez esté por debajo de las anteriores películas (casi obras maestras) de Daniel Sánchez Arévalo; aún así, es de calidad y merece la pena.

31 de enero. Hotel ME Madrid, en la plaza Santa Ana. Rueda de prensa de la película. Risas, bromas, sonrisas: es un placer estar con los actores y el director de la cinta. Complicidad entre todos los participantes, es una gran familia la que tenemos en frente. No conseguimos una entrevista con los actores, sin embargo, Rául Arévalo se muestra disponible para una entrevista más personal y nos da el número de su representante. Me da dos besos (sí, sí y sí) y me voy a casa feliz.

Primos

Raul Arévalo, Quim Gutiérrez, Adrián Lastra

Raul Arévalo y yo

 

El día en que me enamoré… enero 8, 2011

Hace unos meses, me enamoré. Ocurrió por sorpesa. No me lo esperaba. Llevaba ya mucho tiempo sin sentir aquellas emociones, aquellas sensaciones, aquella poesia cinematográfica. No fue un flechazo, los flechazos son cosas de película, y lo que  yo experimenté aquel día fue más alla del simple visionado.

Pero ese furtivo amor plátonico sólo duró dos horas. Y no fue recíproco. Y hoy, sentada en el sofá de mi salón, arropada por la manta más calentita, decido recordarlo. Muchas veces, antes de dormir, pienso e imagino qué hubiese pasado, si lo hubiese elegido. No hay respuesta a esta pregunta. No pretendo encontrar nada. Sólo imaginar, imaginar e imaginar.

Raíles ferroviarios. Diferentes caminos. Se separan, se dividen, se alejan y nunca más se volverán a cruzar. “¿ Por qué narices tuve que decir idiotas?”Nos pasamos la vida corriendo, corriendo detrás de un tren, detrás de un coche, detrás de alguien. Y en definitiva, qué es el amor sino una sucesión de elecciones, sexo y decisiones? ¿Por qué este hombre? ¿Por qué esta mujer?

¿Y por qué narices tuve que decir idiotas? La vida no es más que una serie de elecciones y carreras. Fui elegida por haber sido la más rápida. Así empezó todo. ¿Por qué correr? Porque existe el tiempo y por lo que sabemos, el humo nunca vuelve dentro del cigarro. El tiempo es irreversible y la aguja del reloj nunca marcha hacía atrás, por eso, cuesta elegir.

Algunos lo habréis adivinado. Se trata de Las vidas posibles de Mr. Nobody, una película dirigida por Jaco Van Dormael y protagonizada por el maravilloso Jared Leto que ya nos había parecido espectacular en el 2000 con la película “Requiem for a dream”.

Un niño, un tren, y una elección dificil pero mientras no elijas, todo es posible. Una estética y fotografía impresionante. Un montaje complejo pero brillante. Un proyecto ambicioso que costó mas de 30 millones de euros y tardó más de 8 años en escribirse. Muchos reprocharon la falta de lógica narrativa. No hay ningún hilo por seguir.  ¿Y quién dijo que lo necesitábamos? El cine sirve para innovar, el cine sirve para emocionar.

Van Dormael no convenció. A mí me conquistó.  Dejó a unos perplejos y otros enamorados. ¿Por qué este hombre? ¿Por qué esta mujer? ¿Y por qué esta película? Tal vez esté escrito en nuestros genes…

 

La llave de Sarah enero 2, 2011

28 de diciembre. Invitación a la premiere de la, hasta ahora, desconocida Llave de Sarah. Pocos son los que han oído hablar de esta película. Nosotros, seremos de los primeros en disfrutarla.

Las luces poco a poco bajan su intensidad para dejar lugar al comienzo del largometraje. Ocurre en francés, felizmente. Dos horas de viaje en el tiempo. Dos horas de intenso recuerdo. Por fín, dos horas de cine.

La llave de Sarah es la historia de Sarah, una niña judía cuyo destino se enreda mientras la redada de 1942 en Francia. En paralelo y más de 60 años después, Julia, una periodista americana, decide investigar la historia del piso al que tiene previsto mudarse. Éste resulta ser el que fue ocupado por Sarah y su familia, justo antes de “la Rafle”.

13.152 judíos arrestados. Pocos conocen aquel hecho histórico. Unos fingen no recordarlo. Otros prefieren olvidarlo. La “Rafle” fue unos de los momentos más trágicos de la Historia de Francia. Hay pocas palabras para describirla. Las imagenes tal vez, son las que más hablan, más dicen. Invitación a una reflexión personal, íntima hasta lo más profundo de nuestra historia individual y colectiva. ¿Somos culpables? ¿Somos responsables? Habrá que decantarse por uno de los dos. Sea cual sea la elección, el ruido de fondo seguirá siendo el mismo. 13.152 judíos arrestados.  Bombardeo, terror y genocidio.

“Devoir de mémoire, travail de mémoire”. Poco importa el nombre. Importa el hombre. El hombre que cayó, el hombre que murió por lo que fue. Y nosotros, aquí estamos, sentados en unos sillones rojos, viajando y pensando… Cazando nuestros fantasmas.

Guionada y realizada por Gilles Paquet Brenner. Protagonizada por una brillante Kirsten Scott Thomas.  Los ingredientes están a punto de harmonizarse. La receta prometía mucho; sin embargo, algunas escenas nos dejan mal sabor de boca. Notas americanas mal absorbidas. Una escena final patética rompe la magía instalada. La trama a veces forzada contrasta con los momentos emocionantes que evocan recuerdos de familia.

A pesar de todo, la propuesta sigue en pie. Salimos del cine callados, en una reflexión inevitable. Ha valido la pena, sin duda alguna.