El blog de Lauri

Mi mundo, mis cosas, mis películas, mis pensamientos…

Primos febrero 1, 2011

“Es una pena que no se premien películas de comedía en España”, dijo Antonio Resines en la rueda de prensa de la Daga de Rasputín. “Primos” podría romper esa maldición justificada.  “Primos” es lo que yo llamaría la antitesis de la Daga de Rasputín, que sí cumple con sus objetivos y nos hace reir, con mucha más fineza que la pandilla protagonista de la nueva película de Jesús Bonilla.

26 de enero. Estudios de la Warner. Una sala que llenamos los miembros de la Topera, yo y tres personas más. Proyección privada con un gran desafío: conseguir arrancarme unas risas.

“Primos” es la creación del brillante Daniel Sánchez Arévalo, el director de Gordos y de azuloscurocasinegro. Un hombre muy bien rodeado por Quim Gutierrez, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre y otros cuantos más. Un viaje de retorno a la adolescencia, entre comillas. Una época en la que las decisiones son escasas. Todo parece simple, sencillo y sin embargo, nos lleva hacia una reflexión sobre el amor, sobre como nos enfrentamos a ello y sobre nosotros mismos. Dramático y divertido. Sencillo pero complicado. Nunca fue tan bonito hablar de un sobao…

Cada personaje nos presenta su visión del amor porque al fin y al cabo, cada uno ama a su manera. Un padre, una hija, una novia o un primo, esta película está llena de ternura y muestras de amor hacía el otro. Toda esta comedia dramática está arropada por un hilo de gracia; a veces fino, otras veces no tanto, pero debo confesar que me he reído mucho. Esta película tal vez esté por debajo de las anteriores películas (casi obras maestras) de Daniel Sánchez Arévalo; aún así, es de calidad y merece la pena.

31 de enero. Hotel ME Madrid, en la plaza Santa Ana. Rueda de prensa de la película. Risas, bromas, sonrisas: es un placer estar con los actores y el director de la cinta. Complicidad entre todos los participantes, es una gran familia la que tenemos en frente. No conseguimos una entrevista con los actores, sin embargo, Rául Arévalo se muestra disponible para una entrevista más personal y nos da el número de su representante. Me da dos besos (sí, sí y sí) y me voy a casa feliz.

Primos

Raul Arévalo, Quim Gutiérrez, Adrián Lastra

Raul Arévalo y yo

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El día en que me enamoré… enero 8, 2011

Hace unos meses, me enamoré. Ocurrió por sorpesa. No me lo esperaba. Llevaba ya mucho tiempo sin sentir aquellas emociones, aquellas sensaciones, aquella poesia cinematográfica. No fue un flechazo, los flechazos son cosas de película, y lo que  yo experimenté aquel día fue más alla del simple visionado.

Pero ese furtivo amor plátonico sólo duró dos horas. Y no fue recíproco. Y hoy, sentada en el sofá de mi salón, arropada por la manta más calentita, decido recordarlo. Muchas veces, antes de dormir, pienso e imagino qué hubiese pasado, si lo hubiese elegido. No hay respuesta a esta pregunta. No pretendo encontrar nada. Sólo imaginar, imaginar e imaginar.

Raíles ferroviarios. Diferentes caminos. Se separan, se dividen, se alejan y nunca más se volverán a cruzar. “¿ Por qué narices tuve que decir idiotas?”Nos pasamos la vida corriendo, corriendo detrás de un tren, detrás de un coche, detrás de alguien. Y en definitiva, qué es el amor sino una sucesión de elecciones, sexo y decisiones? ¿Por qué este hombre? ¿Por qué esta mujer?

¿Y por qué narices tuve que decir idiotas? La vida no es más que una serie de elecciones y carreras. Fui elegida por haber sido la más rápida. Así empezó todo. ¿Por qué correr? Porque existe el tiempo y por lo que sabemos, el humo nunca vuelve dentro del cigarro. El tiempo es irreversible y la aguja del reloj nunca marcha hacía atrás, por eso, cuesta elegir.

Algunos lo habréis adivinado. Se trata de Las vidas posibles de Mr. Nobody, una película dirigida por Jaco Van Dormael y protagonizada por el maravilloso Jared Leto que ya nos había parecido espectacular en el 2000 con la película “Requiem for a dream”.

Un niño, un tren, y una elección dificil pero mientras no elijas, todo es posible. Una estética y fotografía impresionante. Un montaje complejo pero brillante. Un proyecto ambicioso que costó mas de 30 millones de euros y tardó más de 8 años en escribirse. Muchos reprocharon la falta de lógica narrativa. No hay ningún hilo por seguir.  ¿Y quién dijo que lo necesitábamos? El cine sirve para innovar, el cine sirve para emocionar.

Van Dormael no convenció. A mí me conquistó.  Dejó a unos perplejos y otros enamorados. ¿Por qué este hombre? ¿Por qué esta mujer? ¿Y por qué esta película? Tal vez esté escrito en nuestros genes…

 

La llave de Sarah enero 2, 2011

28 de diciembre. Invitación a la premiere de la, hasta ahora, desconocida Llave de Sarah. Pocos son los que han oído hablar de esta película. Nosotros, seremos de los primeros en disfrutarla.

Las luces poco a poco bajan su intensidad para dejar lugar al comienzo del largometraje. Ocurre en francés, felizmente. Dos horas de viaje en el tiempo. Dos horas de intenso recuerdo. Por fín, dos horas de cine.

La llave de Sarah es la historia de Sarah, una niña judía cuyo destino se enreda mientras la redada de 1942 en Francia. En paralelo y más de 60 años después, Julia, una periodista americana, decide investigar la historia del piso al que tiene previsto mudarse. Éste resulta ser el que fue ocupado por Sarah y su familia, justo antes de “la Rafle”.

13.152 judíos arrestados. Pocos conocen aquel hecho histórico. Unos fingen no recordarlo. Otros prefieren olvidarlo. La “Rafle” fue unos de los momentos más trágicos de la Historia de Francia. Hay pocas palabras para describirla. Las imagenes tal vez, son las que más hablan, más dicen. Invitación a una reflexión personal, íntima hasta lo más profundo de nuestra historia individual y colectiva. ¿Somos culpables? ¿Somos responsables? Habrá que decantarse por uno de los dos. Sea cual sea la elección, el ruido de fondo seguirá siendo el mismo. 13.152 judíos arrestados.  Bombardeo, terror y genocidio.

“Devoir de mémoire, travail de mémoire”. Poco importa el nombre. Importa el hombre. El hombre que cayó, el hombre que murió por lo que fue. Y nosotros, aquí estamos, sentados en unos sillones rojos, viajando y pensando… Cazando nuestros fantasmas.

Guionada y realizada por Gilles Paquet Brenner. Protagonizada por una brillante Kirsten Scott Thomas.  Los ingredientes están a punto de harmonizarse. La receta prometía mucho; sin embargo, algunas escenas nos dejan mal sabor de boca. Notas americanas mal absorbidas. Una escena final patética rompe la magía instalada. La trama a veces forzada contrasta con los momentos emocionantes que evocan recuerdos de familia.

A pesar de todo, la propuesta sigue en pie. Salimos del cine callados, en una reflexión inevitable. Ha valido la pena, sin duda alguna.