El blog de Lauri

Mi mundo, mis cosas, mis películas, mis pensamientos…

Caperucita roja… cuidado con el lobo abril 20, 2011

Hay varias cosas que juré no hacer en toda mi vida: ver Twilight, leerme algun libro de Federico Moccia y escuchar un disco de Justin Bieber. Con el paso del tiempo, entendi que había cosas que debíamos hacer para poder criticar, por mucho que eso nos cueste.

Una tarde en la que me aburría mucho, me atreví a poner la película de Twilight con pocas esperanzas de quedarme despierta. Todas mis expectativas se cumplieron, una vez por lo menos se habrían cumplido. Una chica, dos chicos, un triángulo amoroso. Un vampiro, un hombre-lobo y lucha por un amor imposible. No falla, eso sí que vende.

La nueva película de Catherine Hardwicke sigue la misma linea. ¿Por qué preocuparse por inovar? Cojamos un cuento de toda la vida, añadamos los ingredientes melodramáticos que enloquece a todas las quinceañeras (y por lo visto las veinteañeras no escapan tampoco de los garras del lobo) y ganemos dinero (pero mucho mucho dinero).

Una rubia con ojos azules (para que los hombres fantaseen), un hombre lobo muy guapo (para que las mujeres fantaseen) y un chico muy simpático (porque siempre tiene que haber uno que sea simpático). De hecho, qué raro que no sea pelirrojo… Ése es el que se quedará fuera, obviamente.

El cuento de Caperucita Roja da para hablar. Muchas lecturas son posibles muy lejos del cuento de Charles Perrault. Sin embargo, la versión de Catherine Hardwicke tampoco es original, ya hemos leído y visto todo lo que propone esa nueva película.Caperucita roja es una de esas pelis por las cuales no hay que pagar, ya se conoce el final antes de empezar.

La película, por mucho que se parezca a Twilight no lleva todos los defectos de esta primera. La fotografía es de calidad y hay que aplaudir la banda sonora, muy adecuada al ambiente medieval e inquietante de la película. A pesar de estos detalles, los puntos negativos ganan sobre lo anterior. Previsible, mediocre y muy repetitivo, Catherine Hardwicke conoce los gustos de sus niños, y por supuesto, conseguirá complacerles con esta película. Enhorabuena. Yo me quedo con Perrault 😉

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Secuestrados… marzo 12, 2011

Soy como la mayoría de las personas. En mis noches de insomnio y soledad, los ruidos me impiden cerrar los ojos. La idea de que alguien entre y  pise el suelo de mi intimidad está presente. Después de algunas horas, el cansancio se apodera enteramente de mi cuerpo y el sueño es el único remedio, el único alivio.

Secuestrados es la nueva película de Miguel Ángel Vivas, protagonizada por Fernando Cayo, Manuela Vellés y Ana Wagener. 12 planos secuencias, 12 planos de carga emocional, 12 planos con una tensión infernal. Ritmo y estilo propio. Trabajo duro es lo que caracteriza la cinta.

Manuela Vellés desvela un abanico impresionante de sentimientos, de sensaciones. Cada paso que ella da en el cine español mejora el camino hacía el trabajo de calidad. Muchas veces, me pregunto lo destructivo que debe ser encarnar a personajes con tanto drama psicológico. Después de esta experiencia, ¿uno saldrá lastimado o intacto? No hay actos heróicos porque en la vida real tampoco los hay. Dejemos de imaginar lo que haríamos en tales situaciones. No lo sabrás hasta que lo experimentes. No hay actos heroícos. Sólo temores.

 

black swan enero 17, 2011

Arte en estado puro. Ese es el nuevo trabajo del brillante director Darren Aronofsky. La semana, llena de notas falsas, encontró por fín un acorde harmonioso. Parecía imposible, y por fín se logró. La tensión de una semana intensa estalló y dejó lugar a la emoción durante una hora y cinquenta minutos.

Nina, una bailarina rigurosa obtiene el papel de la reina cisne en el nuevo ballet de su compañía. Su interpretación del cisne blanco roza la perfección, sin embargo no consigue sacar el cisne negro que lleva dentro. Acompañada por una madre extrema y posesiva, Nina tiene que enfrentarse a problemas compulsivos y obsesivos agravados por la llegada de Lily, una bailarina dispuesta a quitarle el puesto.

Obra maestra que merece tantos alagos como las películas precedentes: Requiem for a dream y El luchador son el reflejo perfecto del talento de Aronofky. Pero el director no lo hace todo y hay que hablar de la protagonista. Natalie Portman es brillante y asombrante. Le acompaña un aspecto visual casi irreprochable. Una combinación entre imagen y sonido peligrosamente súblime.

Quizás la angustía sea una de las palabras que mejor caracteriza la cinta. Dualidad del personaje. Cisne blanco, cisne negro, Nina lleva los dos adentro. ¿Cúal triunfará el día tan esperado? No podremos quitarle ojo hasta saberlo. Pero antes de nada, hay que aprender a conocerse. Conocerse a través del cuerpo, a través del placer y a través del sueño. La presión psicológica y física hacen las mentiras imposibles. Uno se desvela tal y cómo es, frágil y fuerte a la vez.

Las sensaciones,  la sensualidad y la frustración forman el corazón de la película. Los sentimientos opuestos luchan para llegar hasta la sinfonía final.Pura y oscura, salvaje e inocente, Nina tiene que dejar surgir su alter ego para completarse. Tema recurrente representado por las escenas llenas de espejos y reflejos.

Poco a poco, Nina se transforma. El ritmo se acelera, y la bailarina gira cada vez más rápido. Está dispuesta a cualquier cosa para alcanzar la perfección de los dos lados. Por fín, todo encaja y eso engendra el último salto. Retengo el soplo y me quedo sin palabras. Desde luego, una película que será recordada durante mucho tiempo. Simplemente, arte en estado puro.

 

También la lluvia… y el frío enero 11, 2011

Sábado 8 de enero. Un día largo de trabajo, pero unas ganas tremendas de ver “También la lluvia”, la nueva película de Icíar Bollaín.  Listón alto. Hoy llueve y hoy será mi día de cine.

Es difícil pisar el territorio sudaméricano y salir de ello indemne. Una historia que pesa, una belleza que asombra y una violencia inevitable. La huella marca el cuerpo para siempre.

Proyecto ambicioso. Tres historias se dibujan. Un equipo de profesionales, una película rodándose y una protesta contra la privatización del agua potable. Escenario boliviano. Un reto dificil que propone una mirada hacía el pasado; una mirada llena de culpabilidad, una mirada que no curó ni curará heridas. Profunda reflexión sobre explotación colonial, todavía presente en el siglo XXI.

La sensación es decepcionante. La caída inesperada. Una falta grande de profundidad en los personajes. Una visión manicheista y demasiado sencilla de los dos protagonistas.¿ Cómo Sebastián (Gael García Bernal) pasa de ser “un hombre preocupado por los indígenas” a un hombre “totalmente aislado” por su película? Bastaron unos minutos. Escasos minutos.  ¿Y cómo Costa (Luís Tosar) , un productor cuyo único objetivo es reducir gastos, se acaba convirtiendo en el protector de una familia boliviana?

No hay tiempo para conocer a los personajes, no hay tiempo para desarrollar una trama narrativa suficiente. El tiempo, en esta película, como en la vida, es fugaz. Los créditos aparecen, las luces se encienden. ¿Ya? ¿No hay más?

La realidad es que mientras basemos nuestra sociedad sobre el capitalismo, siempre habrá un colonizador y un colonizado. “Esta película, se la debemos”.  ¿Y de qué sirve pedir perdón, si mañana volveremos a hacer lo mismo? ¿Dé qué sirve pedir perdón, si mañana, volveremos a abandonar a los que tanto decimos querer ayudar? La realidad es que nos conviene pagar 2 dólares por día de rodaje.

Hay que resaltar ideas interesantes. Escenas de ensayo muy originales. Unos actores brillantes. Sin embargo, esta película no me llega a convencer. No me emociona y siento frío. Le falta luz y le falta brillo.

Resulta fácil querer alejarse del mundo de Hollywood y reivindicar un cine “social”, pero el nivel de exigencia automaticamente aumenta. Y hay que estar a la altura de lo que uno se propone.

Nominada a 13 premios goyas, aquí tenéis el traíler.